Una figura de la Santa Muerte suele presentarse envuelta en un aura de silencio y misterio. Espiritualmente, se percibe como una presencia serena, sin juicios, que observa al mundo desde la absoluta imparcialidad del tiempo y del destino. Su forma esquelética no simboliza terror, sino verdad desnuda, la esencia humana sin máscaras.
✨
Su manto
El manto que la cubre es visto como un velo protector, una extensión de su energía que abraza lo que está vivo y lo que está por trascender. Según el color del manto, se asocian vibraciones espirituales distintas:
Rojo: pasión vital, fuerza emocional, vínculos afectivos





