La Santa Muerte es un poderoso símbolo espiritual de protección, justicia y equilibrio. Representa el fin de los ciclos y la renovación, ayudando a cortar lo que ya no sirve para abrir camino a nuevas oportunidades. Se le pide resguardo contra enemigos, fuerza en tiempos difíciles y apoyo en asuntos de amor, prosperidad y salud. Una figura sagrada que acompaña y protege a sus devotos con firmeza y lealtad.





