El ópalo despliega destellos que despiertan la intuición, la creatividad y la sensibilidad profunda. Se usa como un portal de luz que amplifica tus emociones auténticas, limpia energías densas y abre espacio para la inspiración. Es el reflejo iridiscente que te recuerda que tu esencia cambia, fluye y siempre encuentra su propio resplandor.





