La lámpara de sal en forma de ángel es un símbolo de luz, protección y pureza, creada para llenar cualquier espacio con una energía cálida y reconfortante. Su suave resplandor naranja recuerda al fuego del hogar y aporta una sensación de calma inmediata.
El ángel tallado representa la guía, la armonía y la presencia amorosa que acompaña y cuida. Su figura transmite serenidad, apoyo emocional y una sensación de compañía espiritual.





